Cosas que debes decirle a tus hijos para que no se dejen manipular 

Ayuda a tu hijo a no dejarse manipular: potencia su autonomía, autoestima y seguridad para que diga “no” sin miedo a la presión de grupo.

En todos los grupos hay líderes y niños que siguen órdenes, y eso está bien: no todos podemos ser quienes marcan el camino. El problema surge cuando nuestros hijos hacen cosas que no quieren o cambian completamente su forma de ser solo para complacer a otros. Esto no es culpa de ellos, sino parte del aprendizaje de cómo establecer límites y decir “no” de manera clara.

La buena noticia es que se les puede ayudar, y no con sermones ni prohibiciones, sino con estrategias que realmente los empoderen. Según estudios de psicología del desarrollo (como los de Jean Piaget y Lev Vygotsky), los niños aprenden a reconocer la influencia de los demás y a establecer límites a partir de la autonomía y la seguridad emocional que sienten en casa. Por eso, aquí algunas claves:


1. Conoce su personalidad

No todos los niños reaccionan igual ante la presión de grupo. Antes de intentar corregir cualquier conducta, observa quién es tu hijo de verdad. Fíjate si tiende a:

  • Ser tranquilo y evitar conflictos: suele ceder para no generar peleas.
  • Ser indeciso y poco autónomo: necesita guía para tomar decisiones.
  • Temer perder amistades: hace cosas que no quiere para “no perder a sus amigos”.

Si respondes con un “no te juntes con ese amigo” o “tienes que decir que no”, a menudo lograrás el efecto contrario: se cerrará y actuará en secreto.


2. Enseña a decir “no” de manera firme pero respetuosa

Para los niños tranquilos o sumisos, no se trata de ser estrictos y autoritarios. La clave está en poner límites negociables y enseñarles a defender su postura. Por ejemplo:

  • Si tu hijo quiere salir al parque aunque llueva, no digas un “no” rotundo. Escúchalo, valida su deseo (“qué buena idea ir al parque”), y luego propón alternativas seguras (“el próximo día que haga sol iremos juntos”).
  • Esto le enseña que sus opiniones importan y que puede expresar lo que quiere sin temor a conflictos.

Investigaciones en psicología social muestran que los niños que aprenden a negociar y a expresar sus opiniones desarrollan mayor resiliencia social y menor tendencia a la sumisión (Bandura, 1986).


3. Fomenta la autonomía

Si quieres que tu hijo no dependa tanto de otros para decidir, evita sobreprotegerlo. Déjalo cometer errores y asumir responsabilidades. Por ejemplo:

  • Dale tareas en casa y permite que las haga solo, revisando después el resultado.
  • Pregunta opciones abiertas: “¿Quieres ir al parque o prefieres ver una película?”
  • Evita respuestas vagas como “elige tú” o “me da igual”, que refuerzan la inseguridad.

Cuando un niño se siente seguro tomando decisiones, desarrolla un sentido de control interno (Rotter, 1966), clave para no dejarse manipular por sus compañeros.


4. Refuerza su identidad y gustos

Muchos niños actúan distinto solo para ser aceptados. Por eso es vital reforzar quién es realmente:

  • Haz actividades que sepas que disfruta y que le permitan expresarse.
  • Pregunta cosas como “¿qué te hace feliz?” o “¿qué no te gusta?” para que se conozca mejor y tenga claro lo que quiere.

Generar estos espacios de autoconocimiento fortalece la autoestima y ayuda a que tu hijo priorice sus propios valores sobre la presión de grupo.


5. Usa cuentos y recursos divertidos

Cómo evitar que manipulen a tu hijo. Fuente: Unsplash.

Cuentos, fábulas y obras de teatro son herramientas excelentes para enseñarles sobre la verdadera amistad, la cooperación y la importancia de mantener su criterio sin dañar relaciones. Leer historias donde los personajes enfrentan presiones de grupo y toman decisiones firmes puede ser muy ilustrativo y entretenido.

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